Capitulo VII::Conociendo a Tani (parte II)
(Hace varios dÃas que no se nada de Tani…espero que este bien, y que esta noche vaya a la fiesta de Storwind) pensaba Tathar mientras se dirigÃa camino de Goldshide para asistir a la ceremonia de elección de Gobernador humano; el nunca habÃa asistido a un acto asÃ, y no sabia bien que se iba a encontrar, por si acaso decidió ponerse su túnica de ceremonia, para pasar un poco desapercibido (pero no iré desarmado) *engancha su daga al cinto* Cuando llego allà vio que ya habÃa bastante gente reunida, (¿donde estará?)[/color] *mira a todos lados en busca de Tani* (aun no habrá llegado…) la gente allà reunida era bastante singular, habÃa varios humanos y enanos, algunos elfos y los gnomos brillaban por su ausencia, pero los que mas animaban la fiesta sin duda eran los dos enanos encargados de repartir la bebida a los gritos de “bebida gratis para todos de parte del gobernador” o “¿quien quiere una cerveza? pasar por aquÔ mientras la gente se apelotonaban para recibir su ración (di gratis y tendrás a 50 personas a tu alrededor….sea lo que sea). Al poco rato Tathar vio que llegaba Tani *sonrÃe* (menos mal ya pensé que no pintaba nada aquÃ…) con calma se fue acercando a ella para saludarla, si habÃa venido a esta fiesta era por la ligera esperanza de que la senadora Tani también acudiera y asà volverla a ver, no era amor lo que sentÃa por ella, sus sentimientos no iban en esa dirección, solo querÃa su amistad, pero habÃa algo en ella que le impulsaba a querer conocerla mas y pasar mas tiempo a su lado (¿que será?).[/color] – Hola querido -dijo cuando Tathar se acerco a ella. Justo en ese momento el Juez Drusser y el nuevo gobernador bajaban por las escaleras, llamando al silencio para proceder al discurso inicial, automáticamente los dos enanos voceras de la bebida guardaron silencio, mientras el público volvÃa al pie de la escalera empujándose ligeramente para estar lo mas cerca posible y asà poder ver y oÃr al nuevo gobernador claramente. Pero Tani le pidió a Tathar que la guiara a una zona apartada de la multitud pero desde la que pudiera oÃr, mientras se agarraba a su brazo para ser guiada. (No se como es capaz de ir con los ojos tapados siempre…..además en el fondo son bonitos) con cuidado la condujo hasta la fuente que habÃa tras la multitud y allà se sentaron juntos. La fiesta en si fue aburrida como la que mas, por lo menos para Tathar, que no encontraba emoción ninguna en jugar a los dados o en emborracharse con los demás, pero tras la fiesta el y Tani dieron un largo paseo, pasando de largo por Goldshide, Tani le habÃa dicho a Tathar que el dirigÃa el paseo pero este no sabia muy bien hacia donde se dirigÃan. De repente Tani salio corriendo del camino y Tathar instintivamente desenfundo sus espadas y la siguió corriendo, pero ella una vez mas solo estaba jugando *sonrÃe* (menos mal…)cuando la alcanzo riendo ella minoró el paso y juntos fueron caminando hasta una especie de monumento en conmemoración de todos los que dieron su vida por la Alianza. *con la mano toca los nombres grabados sobre la roca* (cuanta historia…cuanto honor…) juntos caminaron hacia un promontorio que habÃa cerca. Cuando Tathar ascendió tara estaba mirando el lago que habÃa al fondo, estaban rodeados de bandidos y malhechores pero poco importaba, con un solo golpe de espada podÃan acabar con cualquiera de los que por allà rondaba. – *ss* ¿que sientes? – pregunto de golpe Tani. – ¿yo?…tranquilidad supongo *algo nervioso* – *ss* ¿nada mas? ¿No hay nada que desees? – no…No lo se, quizás conoceros mejor… *la mira nervioso* Lo que sucedió durante las siguientes horas es algo confuso para Tathar, recuerda que Tani le dijo que se abstrajera de todo, que eliminara primero los sonidos, pero mientras decÃa esto le susurraba al oÃdo, haciéndole mas difÃcil su tarea, luego le pidió que eliminara los olores, cosa complicada cuando llevaba dÃas practicando y los sentÃa lo mas desarrollados posibles, y por ultimo le pidió que eliminara el tacto, este ultima fue sin duda el que mas le costo, en mas de una ocasión al intentarlo perdió la concentración en los demás sentidos y tubo que empezar de nuevo, pero al final y en contra de lo que el mismo pensaba lo consiguió. Por un momento se sintió en el vació, como si estuviera dentro de si mismo, sin nada mas que el; habÃa conseguido aislarse del mundo pero habÃa decidido no aislarse de Tani, necesitaba oÃr lo que le decÃa, ese era su único contacto con el mundo real en aquel momento. – *ss* piensa en lo que deseas Tathar, busca lo que deseas…. Tas un buen rato Tathar no podÃa pensar mas que en el primer beso que le habÃan dado, y que curiosamente habÃa sido la elfa allà presenta, Tani, justo al lado del entrenador de cazadores de Darnarssus, no recordaba muy bien como habÃa sucedido pero si que le habÃa encantado, que aquel beso dulce y apasionado lo habÃa transportado al séptimo cielo y que deseaba otro… (¡Eso es lo que quiero! ¡Que me bese!) y asà se lo dijo – ya se lo que quiero…. quiero un beso…un beso de vos *aun con los ojos cerrados y aislado de todo* Suavemente Tani le dio lo que habÃa pedido, y aunque llevaban rato practicando su aislamiento y como intensificar un sentido y acallar otros, en ese momento Tathar perdió el control, y se sintió totalmente inundado de sensaciones, olores, sonidos…todo estaba en su cabeza pero lo que mas sentÃa era el tacto, notaba las piedras, sus ropas, a Tani, incluso el peso de la espada que por un momento habÃa desaparecido… Cuando al fin Tani se marcho, Tathar decidió quedarse allÃ, aun asimilando todo lo que hoy habÃa pasado (a sido un dÃa muy largo…), pensando en las sensaciones que habÃa vivido y en como Tani de una forma sutil le habÃa enseñado a controlarlas (aun asà me queda mucho pro practicas…) *en la actualidad* (y pensar que todo aquello no era mas que un tanteo…una forma de saber si valÃa o no como discÃpulo, de saber que deseaba en la vida…y yo que no me di cuenta, aunque quizás, mejor asÃ…)







