Capitulo VI: Conociendo a Tani (parte I)
En los últimos dÃas Tathar ha pasado mucho tiempo con Tani, esa elfa misteriosa que nunca muestra sus ojos, y que trata irradia tanto calor.
(¡Vaya ya tengo maestra!) Hace unos dÃas se encontraron en el camino de Goldshide y Tani le propuso ir a unas minas a entrenar un rato, por su puesto Tathar entusiasmado acepto el resto y juntos partieron hacia Deadmines, allà Tathar pudo comprobar como la fuerza de Tani habÃa aumentado considerablemente desde la última vez que la vio luchar, pero aun asà ella no paraba de repetir que necesitaba entrenar mas, recuperar su fuerza como si algo le hubiera pasado.
Entre flechas, hachazos y bastonazos se abrieron paso hasta el mismÃsimo barco pirata de Van Cleef, donde tras dejarlo inconsciente se sentaron a charlar un rato, para darle tiempo a recuperarse.
Allà Tathar descubrió muchas cosas de ella, aunque le costo mucho, ella hacia que pareciera un juego, simples adivinanzas carentes de nada serio, pero con el tiempo Tathar fue intuyendo que poco a poco habÃa sido puesto a prueba, y al mismo tiempo habÃa ido despertando su mente con las preguntas que le hacÃa.
Cuando descubrió lo que Tani era no le extraño nada (no se porque pero ahora todo encaja algo mejor), es mas, le permitió entender mucho mejor quien era ella. Cuando salieron de Deadmines, Tathar iba bien equipado, habÃa sido un DIA productivo de entrenamiento, habÃa conseguido armas y ropa nueva gracias a Tani, pero lo mas importante para el, era que ahora la conocÃa un poco mejor, y esperaba ya ansioso volver a verla pronto.
Lo realmente curioso es que se volvieron a ver al dÃa siguiente, y asà durante varios dÃas, durante los cuales Tathar entendió un poco mejor las implicaciones de lo que Tani le habÃa hecho ver, ella no era una elfa mas, era especial, distinta y mas complicada de lo que aparentaba a simple vista.
Con el paso de los dÃas Tathar fue dándose cuenta de pequeños detalles que confirmaban lo que ella le habÃa hecho ver, su cuerpo emitÃa mas calor del normal, le dolÃan las curas mágicas, sus ojos eran unos pozos en los que uno se perdÃa, y sentÃa angustia pero a la vez necesitaba verlos mas (esta claro, mi conclusión fue acertada…)
Uno de esos dÃas Tathar jamás lo olvidara, decidieron ir a Ratchet, para que ella conociera el principal pasatiempo de Tathar antes de pasar sus ratos libres en su compañÃa, la caza de piratas. Tras enseñarle el sitio y visitar algo la ciudad, a la que hacia mucho tiempo no acudÃan, Tara sugirió ir a otro sitio, a lo que Tathar secundó entusiasmado la idea, lastima que mientras se dirigÃan a la salida de Barrens olfatearon que dos no muertos les seguÃan, Blackrose y Drakmore…
(¿Pero que hace? porque se para…mierda…) Al notar que Tani frenaba su paso y se paraba Tathar hizo lo propio (somos veloces, no podrÃan habernos alcanzado a tiempo…), inmediatamente fueron alcanzados por los dos forsaken, que por lo visto tenÃan ganas de bronca.
- Dame 20 monedas de oro y no te matare… – Dijo Drakmore mirando a Tathar desde encima de su caballo infernal.
- ¿que? – pregunto Tathar asombrado mientras estallaba en carcajadas – No me hagas reÃr escoria y déjanos tranquilos.
Mientras tanto Blackrose y Tani hablaban, parecÃa que la primera intentaba luchar a toda costa con Tani, ¿los motivos? desconocidos, por lo menos para le joven Tathar.
- Mira elfo de un solo golpe podrÃa matarte – Solo al oÃr esta frase Tathar volvió en si, estaba absorto mirando el rabo que tenia Blackrose….
- *suspira* (que tipo tan pesado…) haber te lo voy a explicar claramente, baja y ataca, no te voy a dar ni una moneda de cobre sucio cobarde
- ¿cobarde? – la risa gutural de Drakmore sonó en toda la llanura de Barrens, mientras este se bajaba del caballo. – Lamentaras haber dicho eso, vas a morir.
En ese momento Tathar se giro al oÃr ruido de armas a su lado, Tani y la no muerta estaban empuñando sus espadas y lanzándose tajos la una a la otra (esta visto que no queda mas remedio que luchar…)
Mientras Tathar desenfundaba no puedo evitar decir – es posible…pero no tiene gran merito vencer a alguien llevándole dos vidas de ventaja… (Que Elune me proteja…de esta no salgo)
Fue tan rápido que al pobre Tathar no le dio tiempo más que de lanzar una flecha y un tajo al aire, intentando acertar al no muerto, sabia que seria derrotado, pero era lo único que podÃa hacer, luchar e intentar salvar a Tani…. El golpe que recibió fue brutal, se desplomo en el suelo mientras la vista se le nublaba y los ruidos del choque del metal se alejaban de su cabeza rápidamente.
Cuando despertó tanto el como Tani habÃan caÃdo, aunque por lo que Tathar podÃa ver la joven seguidora de Drakmore habÃa quedado muy mal parada. Como pudo Tathar se levanto lentamente, dispuesto a luchar otra vez (si pensaran dejarnos se abrÃan ido mientras estábamos inconscientes…), aun a sabiendas que volverÃa a caer, pero no podÃa abandonar a Tani a su suerte, y menos cuando habÃa sido idea suya venir…
Pero los planes de Drakmore no incluyan matarnos, mientras se reÃa, copio su caballo y el y su acompañante se fueron, asà sin mas, tal y como habÃan llegado. Con rapidez Tathar corrió hacia el cuerpo inmóvil de Tani temiéndose lo peor, pero aun estaba viva, tenia pulso, aunque sus heridas parecÃan grabes.
Tras reanimarla lo suficiente para llegar hasta Extrañar Tathar la condujo hacia allÃ, el paso era lento y pausado, pero era imposible que avanzaran más rápido, cuando llegó Tathar el monto en el Hipogrifo y pago al dueño para que la enviara a Auberdine, con la esperanza de que no se cayera por el camino.
*ss* Tani sujétate fuerte por favor – fue lo que dijo mientras ponÃa entre sus manos las riendas del hipogrifo.
Cuando llegaron a Auberdine, se encontraron con la persona que mejor podÃa ayudarlos, Palin, que rápidamente corrió a junto de Tani en cuanto vio que esta se escurrÃa del hipogrifo.
Mientras Tathar la sujetaba Palin pasó a curarla con sus poderes.
- Tani esto te va a doler, pero es por tu bien.
- Tani asintió mientras se encogÃa – lo se
Tathar la sujetaba fuertemente mientras Palin lanzaba sobre ella sus curas, su cuerpo temblaba y se convulsionaba, mientras ella gemÃa de dolor tumbada en la frÃa madera del muelle de Auberdine.
Luego la llevaron a la posada, donde nada mas tumbarla en una cama se quedo dormida.
- ¿Tathar qué ha pasado?
- (¿que ha pasado? eso quisiera saber yo…) bueno Drakmore nos ataco mientras salÃamos de Barrens…
En ese momento Tani murmuraba palabras inconexas, furia, destrucción…. (Vaya una pesadilla…) Palin la despertó, por lo visto esas pesadillas se repetÃan muy a menudo en ella, por lo que apenas dormÃa (pobrecita…tiene que haber alguna forma de ayudarla…)
-bueno será mejor que os deje a solas -dijo Tathar mientras se marchaba

















